lunes, 13 de febrero de 2012

Espirales 

El lugar es espacioso, da la impresión de estar en un gran triangulo, un espacio casi mitológico donde habitan seres de todas las especies formas y colores.

3 de la tarde en la puerta, el ruido se confunde con el olor que despiden las alcantarillas, los gritos del guaguero, la vendedora de frutas; acalorada y en expectativa le dice al vendedor de refresco lo difícil de vivir en esta ciudad.

El estudiante camina  como alienado por su Black Berri, mientras la otra estudiante compra al tarjetero la recarga para su alcatel, ambos se saludan de manera tímida y se los traga la puerta.

Camino apresurada y observando cada movimiento en aquel lugar que por momentos da la sensación de ser una selva de animales domesticados y salvajes.

Vuelvo la mirada hacia el que fríe empanadas y lo veo con los dedos en un gran hoyo mientras es sorprendido por la chica que quiere una empanada este la calienta y  la chica se va y es otra mas que es tragada por la puerta.

Sigo en línea recta hacia la gran entrada y veo a mi derecha una masa que no puedo distinguir si es una persona o muchas personas solo figuro un lugar abierto, todos hablando al mismo tiempo y el ruido me hace apretar  el paso.

Continúo caminando y el que vende aretes, collares, y demás artesanías me invita a ver las ofertas del día, y en ese mismo instante el sombrillero me hala por un brazo y me dice “Morena va llové” cómprate una sombrilla ignoro al tipo de la sombrilla y con el, al artesano y sigo la marcha.   

Por fin llego hasta la puerta de espalda a la Tiradentes, de frente al Alma Mater, volteo la mirada a mi espalda y  ante mis ojos como una acuarela se difuminan  todos los colores y formas.

viernes, 10 de febrero de 2012

miércoles, 8 de febrero de 2012


Resultado de imagen para El Resbalón 1Por aquellos años de 1990 nos vimos en la obligación de mudarnos a una civilización cercana pero distante, dos kilómetros hacia dentro, un lugar donde no había luz, ni agua, ni asfalto, y precariamente Vivían seres humanos.

Lo que si había por cantidad en aquel inhóspito lugar, eran mosquitos, murciélagos, lodo, y muchos misterios enterrados en aquellas absurdas calles, otrora cementerio del dictador Rafael Leonidas Trujillo, ahora devenido en asentamiento para vivos.

Para una niña de 4 años, aquello era deprimente, tener que cambiar el lugar donde nació, donde se hallaba su familia, estaban los amigos, las calles, los lugares, los olores y tener que cambiar a este espacio definitivamente era traumático.

Pero había que asumirlo, pues en ese monte estaba nuestra casa, todo por lo que habían trabajado nuestros padres y seria desagradecido no sentirse  cómodo en es lugar.

Han pasado 20 años en estas calles que ahora tienen asfalto, no hay murciélagos, y los mosquitos aparecen de ves en cuando, las historias de los muertos enterrados por la dictadura han quedado en el olvido y solo nos queda la sensación de un lugar  en la ciudad cercano pero distante.


sábado, 4 de febrero de 2012


Resultado de imagen para herida en el corazón de mi padreEl instituto perfect, ha significado una gran herida en el corazón de mi padre, quien preocupado por la crisis mundial, la globalización y el auge de los países del norte me puso a estudiar ingles desde los 8 años.

Y resulta que a mí nunca me gustó el ingles, me volaba de las clases, no hacia mis tareas, por ende siempre me quemaba, y para el pobre de mi padre era una decepción constante.

Cuando llegue a la adolescencia  encontré la justificación perfecta para apalear los argumentos de mi padre sobre la necesidad de hablar ingles, en un mundo globalizado amplio y diverso, donde los  Estados Unidos son los Dueños del  juego.

Le decía: padre odio los anglosajones, y esa forma de hablar como diciéndonos somos mejores, me parece que todo esto de aprender y dar ingles en las escuelas es otra de las formas de manipularnos y colonizarnos.

¡Patrañas! no me gustaba simplemente, y no estaba dispuesta a sumir los retos

“del estudio sistematizado de lenguas extranjeras”

 Me gustaban otras cosas……

Y necesitaba justificarlo inteligente y finamente para no quedar mal.

Ahora cuando estoy frente a un angloparlante y me comunico precariamente recuerdo las peroratas del padre mío, hablando de cuanto me iba a beneficiar el estudio de ingles, y me toca subir la barbilla arriba y asumir que

¡La maque! 

viernes, 27 de enero de 2012


Siempre me he sentido orgullosa de que me llamen Alicia Elisa Méndez Medina, aunque parezca un  trabalenguas un Indescifrable acertijo, un cacofonía incorregible.

Traigo esto a colación, pues en estos días, caseros y  fríos, de nostalgias y pasados  como una brisa, vino a mi memoria Dionisia, una compañera del instituto PERFECT del que luego profundizaré.

Dionisia estaba estigmatizada por su nombre, para todos y todas las estudiantes de inglés, nivel uno, del instituto perfect  aquel nombre era el mas feo de la bolita del mundo.

Pasar la lista en aquella aula  bilingüe  se constituía en  un gran ritual, que iniciaba con  dionisia haciendo  el gesto de trágame tierra acto seguido el coro compuesto por  el resto de los estudiantes  se preparaban para soltar tremenda carcajada que solo menguaba con un Basta acompañado de un tablazo a la mesa por parte del Teacher.

Hoy no estoy tan segura si era tan horrible el nombre, pero en aquellos años nos parecía horripilante, merecedor de todas las burlas, tanto para el nombre como para  aquel que lo lleve.

No pensamos nunca en hacer llevadera la existencia de ese ser humano que solo tenia la culpa de llevar un nombre que a la mayoría nos parecía  feo.

El tiempo fue pasando y Dionisia fue creciendo con la estampa, con la cruz de su nombre, y digo cruz por que se veía que le pesaba en la espalda.

Se caso, tranquilamente fue acumulando hijos, y por cada niño que nacía se resignaba a  que la llamaran Dionisia y no sentirse humillada ni ofendida en su ineludible destino……..

jueves, 26 de enero de 2012


Cada vez que el profesor de Matemáticas entraba al aula de 4ª  de bachillerato en el liceo las América yo sentía un estruendo en mi corazón,y es que mis encuentros con esta materia trascienden a un pasado lejano.

En la primaria me ponía histérica cuando veía los números, sentía que no podía, que el mundo se derrumbaba a mis espaldas, a menudo me parecía que la locura se apoderaba de mi, luego de gritos, peleas, con mi padre, mi hermano, o algún tutor resolvíamos la ecuación y los mareos pasaban.

Siento que esas sensaciones determinaron todo lo que haría luego, en la universidad y en mi vida.

Al llegar al bachillerato la situación no mejoraba, siempre era victima de los profesores o profesoras de números, quienes no entendían, tremenda brutalidad y el por que de aquel pánico irracional, y me referían a los psicólogos de la escuela quienes tampoco podían hallar la solución a esa posesión maligna.

Bajo la risa de muchos compañeros matemáticos eruditos, y la benevolencia de muchos otros que sin ellos no habría salido del bachillerato llegue al final de aquel proceso que fue difícil.

Pasado el tiempo, de decir que eres una sinvergüenza, que los números son fáciles y que son como la vida, y  ¡que otras vainas!

He descubierto tantos seres humanos pasando la misma travesía, la misma desesperación que yo Y me pregunto

¿Esto tendrá algún nombre?

¿Seremos una legión de seres no matemáticos que vino al mundo a algo estrictamente especial?

¿O simplemente no hay espacios en las escuelas para Zurdos, disléxicos, y demás?

Pues pasado el tiempo sigo transitando ese mismo trayecto todavía  sin poder entender mucho.

miércoles, 18 de enero de 2012


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